Cuando pensaba en Turquía veía anaranjados, amarillos y azul mar, belleza decadente e historia imperial. Orhan Pamuk se ha encargado de cambiar mi percepción hacia el gris, blanco y negro de Kars, la ciudad-microcosmos donde se desarrolla esta novela valiente, desgarradora, bella y escandalosa.

Nieve nos sitúa en un pueblo del noreste de Turquía, tan lejos de Estambul (1500 km según Google Maps) en distancia kilométrica como en espíritu. A Kars acude Ka, un poeta disfrazado de periodista que vivía en el exilio en Alemania huyendo de cierta represión y también de un futuro que ahogaría su capacidad poética.

Nieve (2001), de Ohran Pamuk

El motivo del viaje de Ka es una investigación: varias chicas jóvenes se han suicidado en las últimas semanas. Algunos opinan que lo hacen como una especie de protesta ante la prohibición de llevar el velo islámico a las clases en la universidad. El tipo de historia que se vendería en los periódicos europeos.

En ese contexto, el poeta acude a la apartada Kars. Allí aprovecha su aura de intelectual para acceder a todos los rincones que pretende, cruzándose con tantas personas con las que desea hablar. Pero en su investigación se cruzarán muchos otros, inesperados encuentros que cambiarán su vida para siempre. La bella Ipek, que le robará el corazón y gracias a quien se reencontrará con la escritura, el enigmático líder islámico Azul o el joven poeta Necip, cuya búsqueda artística le está alejando de Dios.

DESCRIBIR EL ALMA

Son muchos los personajes que aparecen en esta novela en la que Pamuk se muestra como un excelente narrador. No le hace falta saturar al lector con detalles para dibujar personalidades precisas, atractivas por su credibilidad.

De la misma forma, consigue enhebrar géneros de una forma personal y peculiar. Por momentos es una novela política, un romance postmoderno, una intriga policíaca, un ensayo poético o una biografía.

La ciudad de Kars, bajo la nieve

Como no es fácil definir el género de esta novela, tampoco es fácil resumir la cantidad de temas que asoman en Nieve. Por una parte tenemos la figura de un pueblo cerrado por las intensas nevadas que caen en Kars durante tres días. Setenta y dos horas en las que se desarrolla la acción de casi toda la novela.

El autor crea este ambiente cerrado generando un microcosmos en el que cualquier cosa puede suceder, donde la ley la marcan aquellos que convivirán encerrados en ese ambiente. O mejor dicho: aquellos que tienen el poder de hacer y deshacer sin temor a intervenciones externas.

Por otra parte está la traslación de esa Kars como una pequeña Turquía, funcionando como un ojo de buey que nos permite asomarnos sus conflictos actuales. Religión y laicismo, Europa amiga o enemiga, política, cruce de culturas y pueblos, decadencia, paro, pasión y arte. Todo forma parte de un pueblo con riqueza, que no es fácil de definir ni de enmarcar en nuestra mentalidad occidental.

CONFRONTAR PREJUICIOS

Y sin embargo, tantas veces nos lanzamos a hablar de “los países musulmanes” como si fueran todos lo mismo. Si para algo me ha servido leer este libro es para continuar en la ruptura de ese prejuicio (los prejuicios dicen que se quitan de dos formas: leyendo y viajando. La primera, evidentemente, es más barata).

El conflicto religioso, presente en la obra

Al parecer, este libro ofendió a muchos turcos. No es extraño teniendo en cuenta que hay quien no sale demasiado bien parado: ni el poeta soñador que no es capaz de comportarse con valentía en el momento crucial; ni el periodista que se vende al poder sin sonrojarse; ni el artista de izquierdas que abusa del contrario y se sirve de la violencia para someter “a los retrógrados”; ni la masa fundamentalista que amenaza de muerte y grita consignas contra las mujeres que descubren su cabello.

Pero la visión de Pamuk, a pesar de tener este punto trágico y derrotista, se completa con algunas señales de esperanza. Las encuentra en algunas mujeres valientes, capaces de vivir por principios sin caer en la malicia de quienes las someten; o en los jóvenes -algunos- que sueñan, cuya pasión todavía no les ha llevado al odio sino a la reflexión sobre el mundo, el amor o Dios.

A todo este conglomerado de ideas complejas accedemos desde la visión de un poeta, el protagonista Ka. Es interesante que la historia venga desde la perspectiva de alguien que es turco pero no es de Kars, alguien que basa su vida en la subjetividad sentimental y la búsqueda de la felicidad, que tanto se emociona por la belleza de la nieve como pasa casi impasible ante las desgracias de sus semejantes. Sí, un europeo como cualquiera de nosotros.

CONCLUSIÓN

Nieve no es una novela de difícil lectura. Su narración es básicamente lineal y tiene un desarrollo vertiginoso, a pesar de contar tantas cosas que suceden en tan poco tiempo. Una estrategia que funciona muy bien para dar a conocer a personajes complejos y creíbles, con los que el lector es capaz de empatizar sin dificultad. Pamuk consigue saltar cualquier barrera cultural para conectarnos con estas personas que a priori podrían parecernos tan lejanas. Sí, en Kars (y por extensión en Turquía) también se enamoran, sufren, se traban amistades profundas, se producen decepciones, lloran las pérdidas, lamentan fracasos, sueñan con trabajo en Alemania y detestan marcharse, abrazan a sus padres, disfrutan las conversaciones, se preguntan quién es Dios.

Ohran Pamuk

Ohran Pamuk describe su propia novela, y estoy de acuerdo: “La intención política de este libro es describir mi país, más que hacer un comentario político. Este libro no pretende resolver los problemas de Turquía o imponer soluciones, de lo que se trata es de comprender a la gente que ha quedado totalmente atrapada por estos problemas de laicismo, islamismo político, modernidad, tradición, amor a la familia e imposición en la forma de pensar, vestir o hacer”.

Nieve es una novela realista que proporciona un acercamiento equilibrado a un mundo que la mayoría ignoramos, lo que tiene un gran valor periodístico e histórico. Por otra parte, no se descuida en su estilo ni en la historia que cuenta. Su lectura confronta prejuicios haciendo preguntas y desvela una realidad dura (el capítulo 5, que describe la conversación entre un terrorista fundamentalista y un profesor es escalofriante) sin caer en maniqueísmos. Equilibra de forma admirable la narración de hechos con la reflexión y, como las buenas historias, hace pensar tanto en lo que cuenta como en la forma en la que lo cuenta. Una obra muy recomendable.

OTROS DATOS

El escritor Ohran Pamuk recibió el Premio Nobel de Literatura en el año 2006. Desde entonces, es sencillo encontrar su obra en español.

Ficha: Nieve, de Ohran Pamuk. 676 páginas. ISBN 9788466369695.

Traducción de Rafael Carpintero. Excelente, elegante, no he detectado errores lingüísticos. Un placer de lectura.

Editado por Santillana para la colección Punto de Lectura. Tapa dura. Fotografía de portada: Two Associates.

Nota adicional: En su web lo tienen a unos 12 euros (creo que es una nueva edición); yo lo compré en el Carrefour de oferta junto con otros dos libros de la colección por 6 euros…